Tengo pensado hacer varios peces de colores tamaño cachalote. Estoy lanzado después del éxito del nuevo kraken y de la repercusión en las redes del tiburón de siete cabezas. Cada vez acuden más barcos. La posibilidad casi infinita de creación es la ventaja de ser el dios de los mares. La desventaja es no poder interferir en los asuntos humanos. Pero cuento con el poder de convocatoria de estas nuevas criaturas. Una vez que los turistas se topen en su camino con las lanchas atestadas, con el sufrimiento de los de su especie, seguro que al menos cumplen la ley del mar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La hora cero
Nadie, salvo el universo, le hubiera dado la menor trascendencia a la respuesta de ella: —Queda cerca, pero es complicado; mejor te acompa...

-
" Lo maté porque era de Vinaroz." Max Aub, Crímenes ejemplares Siempre me estoy encontrando alumnos. Por todas partes. Antiguos ...
-
Estar en Quimera siempre es un lujo para un escritor. Si además uno lo está de la sabia mano de Manu Espada ¿qué más se puede pedir? Copio ...
¡Genial! En tu línea. Nunca defraudas.
ResponderEliminar