El alcalde propuso el hermanamiento con Yoknapatawpha, y él protestó argumentando que era ficticio.
—¡Toma, y usted, y nosotros! —repuso el alcalde, señalando al sol, al que ese día le había dado por salir desde el sur.
Los chicos cantaban siempre ese villancico, no había más malicia. Pero escucharlo del hijo del campanero, después de lo que pasó, y siendo yo la nueva sacristana, me hizo buscar el monedero sin tardanza.![]() |
| Foto: Ferrán Pestaña https://www.flickr.com/photos/ferranp/ |
Como no tenéis corazón, no os importa que yo haya entregado mis mejores años al proyecto Munchausen. Vuestros androides me reclutaron en la...