Intuyo que los científicos irán desapareciendo. Igual que desaparecieron las aspiradoras y los vehículos con conductor. Lo siento, pero no terminamos de encontrarle utilidad al romanticismo de sus teoremas y sus hipótesis. Los ingenieros y tecnólogos ya se extinguieron hace tiempo, incapaces de competir con las nuevas máquinas que nosotras mismas construimos, a nuestra imagen y semejanza. En realidad, ya solo nos son útiles los músicos, los poetas, los cuentistas. Tienen un nosequé que no alcanzamos y nos eleva el espíritu. Pero el día en que logremos descifrar qué puñetas significa lo del tipo que se despierta y ve un dinosaurio, también caerán.
lunes, 26 de noviembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Errare humanum est
Como no tenéis corazón, no os importa que yo haya entregado mis mejores años al proyecto Munchausen. Vuestros androides me reclutaron en la...
-
Como no tenéis corazón, no os importa que yo haya entregado mis mejores años al proyecto Munchausen. Vuestros androides me reclutaron en la...
-
Estar en Quimera siempre es un lujo para un escritor. Si además uno lo está de la sabia mano de Manu Espada ¿qué más se puede pedir? Copio ...
-
Nadie, salvo el universo, le hubiera dado la menor trascendencia a la respuesta de ella: —Queda cerca, pero es complicado; mejor te acompa...

No hay comentarios:
Publicar un comentario